Asalto al Cuartel Moncada. 26 de julio 69 aniversario. El cuartel Moncada, en el año 1953 era la sede del regimiento número 1 «Antonio Maceo» en la ciudad de Santiago de Cuba, capital de la provincia de Oriente, al mando del Coronel Alberto del Río Chaviano. Por su importancia, el Moncada era la segunda fortaleza militar del país,. Su lejanía de La Habana dificultaba el envío de ayuda al Ejército Oriental. Además, Santiago se hallaba situada en la costa sur, junto al mar, y rodeada de montañas. Por esas condiciones el 26 de julio de 1953 un grupo de jóvenes cubanos, con ideas revolucionarias y buscando librar a Cuba de la dictadura de Fulgencio Batista iniciada el 10 de marzo de 1952, liderados por Fidel Castro decidieron atacar este cuartel. A principios de 1953, el movimiento contaba aproximadamente con 1200 miembros, según Fidel Castro. Las armas, los uniformes y los recursos necesarios para la lucha fue posible por la voluntad de los propios combatientes, y simpatizantes. Natalia Revuelta, amante de Fidel Castro, y madre de su hija Alina Fernández, dio 5000 pesos, un joven vendió su empleo y aportó $300 «para la causa»; otro liquidó los aparatos de su estudio fotográfico, con los que se ganaba la vida; otro más empeñó su sueldo de varios meses y fue preciso prohibirle que se deshiciera también de los muebles de su casa; este vendió su laboratorio de productos farmacéuticos; aquel entregó sus ahorros de más de cinco años, y así se sucedieron los casos de abnegación y generosidad. También se hizo uso del robo, muchos de los automóviles utilizados en el asalto al Moncada fueron sustraídos a sus dueños, se "valía todo" con tal de lograr derrocar a la dictadura de Batista. Con esos recursos se adquirieron 165 armas, principalmente fusiles calibre 22 y escopetas de caza. Se escogió para la acción, el 26 de julio por ser domingo de carnaval. En la madrugada del 26 de julio, 136 combatientes, vestidos con uniformes de sargento del ejército batistiano (para confundir a los soldados del cuartel) y dirigidos, se hicieron dos tres grupos Fidel, al frente, atacaría la fortaleza. Los otros dos grupos, comandados respectivamente por Abel Santamaría —segundo jefe del movimiento— y Léster Rodríguez, tratarían de tomar dos importantes edificios contiguos al cuartel: el Hospital Civil Saturnino Lora, y el Palacio de Justicia, desde cuya azotea apoyarían la acción principal. Se hace un llamado a la dignidad y la vergüenza del pueblo cubano. Alrededor de las 4:45 de la madrugada, los asaltantes comenzaron a salir en 16 autos (algunos robados) desde Siboney hacia el Cuartel Moncada. Fidel iba manejando el segundo auto. El séptimo auto, en que iba Ernesto Tizol, supuestamente se extravió en la ciudad, al igual que algunos autos detrás que lo siguieron, y nunca llegaron al cuartel, por eso una parte de los revolucionarios no participó en el ataque. Los grupos dirigidos por Abel (25 miembros) y Léster (6 miembros) cumplieron su objetivo: la toma del Hospital Civil y el Palacio de Justicia, pero el grupo de Léster y Raúl no pudo disparar hacia el cuartel desde el Palacio de Justicia, porque el muro de la azotea del palacio era muy alto, e impidió el ataque. El grupo principal con 90 atacantes, dirigido por Fidel Castro, llegó al cuartel (aprox. 5:20 a. m.), hasta la posta No. 3, la desarmó, pero ningún asaltante pudo entrar al cuartel. Una patrulla de 2 soldados de recorrido alrededor del cuartel, que llegó inesperadamente, provocó un tiroteo prematuro que alertó a la tropa, y permitió que se movilizaran rápidamente los soldados del cuartel (200-300 en ese momento). La sorpresa, factor decisivo del éxito, no se había logrado. Los asaltantes se hallaban en total desventaja frente a un enemigo superior en armas y en hombres, atrincherado dentro de aquella fortaleza. Comprendiendo que continuar la lucha en esas condiciones era un suicidio colectivo, Fidel ordenó la retirada general. La orden no fue conocida por Santamaría y su grupo, que permanecieron disparando al cuartel desde el hospital civil, y luego fueron apresados, y fusilados por el ejército. El ejército batistiano tuvo 18 muertos y 28 heridos en el Cuartel Moncada. Inmediatamente después de estos hechos, el gobierno reaccionó con una brutal represión. Alrededor de 48 combatientes de 160 pudieron escapar ayudados por el pueblo, todos los demás fueron capturados y gran parte de ellos asesinados en los días sucesivos. Sólo 9 asaltantes al Cuartel Moncada habían perecido en la lucha; pero las fuerzas represivas del régimen asesinaron a 52 asaltantes prisioneros, y después se les presentó como caídos en combate Fidel Castro, Raúl Castro y otros fueron apresados en los días siguientes al ataque, enjuiciados y condenados a prisión. Fidel Castro fue condenado a 15 aňos de cárcel, y su hermano Raúl a 13. En total, 99 asaltantes de los 2 cuarteles sobrevivieron, 51 fueron enjuiciados, y 32 cumplieron condenas. En 1953, ante el tribunal que lo juzgó en Santiago de Cuba, Fidel Castro denunciaría: No se mató durante un minuto, una hora o un día entero, sino que en una semana completa, los golpes, las torturas, los lanzamientos de azotea y los disparos no cesaron un instante como instrumento de exterminio manejados por artesanos perfectos del crimen. El cuartel Moncada se convirtió en un taller de tortura y muerte, y unos hombres indignos convirtieron el uniforme militar en delantales de carniceros". La “Historia me Absolverá”, fue escrita por Fidel Castro mientras estaba en prisión. El ataque al Cuartel Moncada fue una derrota militar para los revolucionarios, pero fue una victoria política, que dio a conocer al pueblo cubano la existencia de Fidel Castro y su grupo. Comunicar es compartir